28 junio 2026

Disney y el negocio del entretenimiento

Disney es dueña de un holding de negocios que giran alrededor del entretenimiento, desde parques temáticos y hoteles, hasta plataformas de contenido en streaming, estudios de cine y canales de televisión, la mayoría de televisión por cable pero también uno importante en abierto.



- Disney y sus negocios


+ Estudios de cine

Para entender el conglomerado Disney en la actualidad, hay que interiorizar que para montar sus plataformas de streaming actuales (Disney + y Hulu), el Grupo debió invertir muchísimo dinero y hacer grandes sacrificios.

En este sentido Disney es dueña de estudios de cine, que fue adquiriendo con el tiempo, como Pixar (2006, 7.400 millones de dólares), Marvel (2009, 4.000 millones de dólares), Lucasfilm (2012, 4.050 millones de dólares) y Century Fox (2019, 71.000 millones de dólares). Un total de 86.450 millones de dólares.

El punto de estas adquisiciones es que no solo adquiría Disney la infraestructura para hacer grandes películas, series o programas de televisión, sino los derechos para explotar esas franquicias (vía nuevo contenido audiovisual, alquilando los antiguos a otras plataformas, tradicionales o en streaming, en parques temáticos, vendiendo videojuegos, obras de teatro, musicales, juguetes, juegos de mesa, mochilas y otros productos para niños, etc.).

Luego lo veremos en cada una de las restantes divisiones de Disney, pero por verlo en contexto, cuando Disney + y Hulu no existían, y Disney explotaba estos estudios como empresa B2B, vendiendo los derechos a salas de cine o a canales de televisión, estos fueron sus resultados entre 1998 y 2020:

Como podemos observar, y más si lo complementamos con el apartado de ‘Historia de Disney’ de este análisis, más abajo, vemos que fue un negocio muy próspero y rentable para el precio pagado por estos estudios. Básicamente si nos fijamos en 2018 todavía no había adquirido Disney Century Fox, y ya generaba la división casi 3.000 millones en EBIT (y eso que los estudios pagados se monetizaban también por otras vías que no refleja esta división, como los royalties por productos derivados de sus franquicias).

Esto se explica por el éxito total de las nuevas películas de Star Wars, las propias de Marvel, y las de animación de Pixar, que permitieron no solo generar pingües beneficios, sino crear franquicias conocidas casi mundialmente y que se podían seguir explotando con el paso de los años con nuevas producciones (además de los cientos de millones anuales que plataformas como Netflix o HBO pagaban por el derecho a emitir a posteriori su contenido).

¿Qué sucedió a partir de 2020? Básicamente hasta ese momento las plataformas de streaming del grupo, así como sus canales de televisión, hacían el ejercicio contable de pagar a precio de mercado por el contenido que producían los estudios de cine. A partir de este momento esto cambió, de forma que la división dejó de obtener, siquiera contablemente, estos ingresos, y su negocio se redujo a vender a salas de cine (también están en esta división actualmente los ingresos por royalties derivados de estas franquicias, cuando son productos digamos intangibles, como bandas sonoras, adaptaciones de teatro relacionadas, y también cuando puntualmente licencian contenido a otros canales de televisión o plataformas de streaming). Estos son los resultados actuales desde 2020:

Podríamos aquí sin embargo preguntarnos, ¿cómo es que si en 2018 no existía Disney +, la división generaba casi 3.000 millones de EBIT con las salas de cine, y ahora, que siguen estando aquí las salas de cine, apenas llega a 400? La clave es que ha perdido lo que se conoce como la segunda venta, licenciar el contenido a otras plataformas de streaming como Netflix o HBO, o a canales de televisión, cuando en la actualidad la gran mayoría va en exclusiva a sus plataformas de streaming o canales de televisión, y ese era el gran negocio.

+ Canales de televisión

La división de canales de televisión representó en 2025 un 33 % de los beneficios operativos ajustados de Disney.

En este sentido, a efectos de ver el desempeño de la división, hemos juntado lo que era hasta 2022 ‘Media Networks’ y a partir de entonces ‘Linear Networks y Sports’ (se aprecia un salto muy a la baja en 2023, pero realmente lo que sucedió es que parte del negocio se fue a otras divisiones, si vemos complementariamente cómo han ido los canales de televisión de deportes y el resto por separado vemos que en los generalistas sí que ha habido descenso, pero no en el de deportes -ambos han ido perdiendo suscriptores, compensado en todo o en parte por un alza en las tarifas cobradas-).

Aquí tenemos los datos recientes de la división de Deportes (Sports) y del resto de canales:

. Televisión en abierto

Disney ha poseído históricamente la cadena ABC, que emite en abierto en Estados Unidos. Aquí básicamente cobra por publicidad, la gestiona directamente ella, un negocio B2C para entendernos.

. Televisión por cable

Luego en Estados Unidos, donde hay mucha tradición de ver la televisión por cable, y es un negocio estupendo, posee Disney canales muy potentes como ESPN en deportes, National Geographic en documentales, Disney Channel para contenido para niños, y otros dos canales que nos suenan menos por España (FX y Freeform).

El caso es que si quieres verlos tienes que pagar un paquete de canales de distribución por cable, como Comcast, y Disney se lleva una cantidad por cada abonado a los mismos por cada uno de los canales (con unos canales más y con otros menos, por ejemplo los de ESPN son los canales más caros en este sentido de Estados Unidos, gran negocio para Disney).

El punto interesante también es que parte importante del contenido que se produce y monetiza en esta división, luego va gratis a la división de streaming, que así tiene programas como Los Simpson o Padre de familia una vez se han estrenado en televisión.

+ Negocio de Streaming: Disney + y Hulu

La división de streaming de Disney representó en 2025 un 7.6 % de sus beneficios operativos.

Al final todas estas operaciones y cambios no tuvieron otra razón de ser que adaptarse al futuro para evitar ser disrupcionados, al estilo de Blockbuster con Netflix años atrás. Lo cierto es que las nuevas generaciones vemos mucho menos la televisión, y nos centramos en el contenido a la carta del streaming, y en Disney asumieron que no los quedaba otra que hacer grandes sacrificios para sobrevivir.

Ha sido ciertamente un camino por el desierto, porque se han sumado los 2.600 millones de EBIT que la división de estudios de cine ha sacrificado al darle casi gratis su contenido a la división de streaming desde 2020 (donde ya incluiríamos indirectamente el coste de adquirir Pixar, Lucasfilm y Marvel), más las inversiones en adquirir Century Fox (71.000 millones), y además las pérdidas que en los primeros años ha reportado la división:

Todo esto sin contar que también hubo que adquirir la tecnología para la plataforma de streaming, que habría sido peligroso no controlar (Disney adquirió el 75 % de BAMtech por 2.580 millones de dólares en 2016 y 2017).

Parte de esta travesía del desierto ya se ha superado, que es la de generar beneficios operativos, gracias a por el lado de los gastos tener buena parte del contenido gratis (el que proviene de los canales de televisión y los estudios de cine) y a que los costes de producción anuales de Disney + se han estabilizado (los de Hulu vemos que no tanto):

Al fin y al cabo, Disney + es una plataforma con mucho contenido que gusta a menores de 25 años, pero que cojea más en contenido para mayores de 25, que es el campo de actuación de Hulu (y que a su vez compite aquí con HBO y Netflix en Estados Unidos).

Esto da lugar a la necesidad de Hulu de seguirles el ritmo y publicar mucho más contenido novedoso que Disney +, que con publicar de vez en cuando alguna serie de Star Wars poco menos que va tirando holgadamente (muchos padres tienen Disney + para ver contenido con sus hijos, y aparte tienen para ellos contenido, aunque menos que en un Netflix o HBO).

Pero también es importante, observar los ingresos, y si la división ha logrado ser rentable ha sido también gracias a que el número de suscriptores de ambas plataformas ha ido creciendo, y que han sido capaces de subir las tarifas que cobran:

+ Parques, cruceros, resorts y royalties

Aquí por resumir un poco cara al histórico, hay que señalar que hasta 2020 la división de parques y resorts incluía los parques Disney, así como los complejos hoteleros de lujo que tiene esta, más toda la venta de productos de merchandising fabricados por la propia Disney y vendidos en las tiendas oficiales de los parques.

A partir de este año 2020 la división pasó a incluir los royalties por venta de productos físicos que desarrollan jugueteras como Hasbro o Mattel, como juegos de mesa o juguetes, más todos los productos físicos que podamos ver y que lleven plasmada una franquicia Disney (por ejemplo, si unas botellas de agua están ambientadas en Frozen, le pagan royalties a esta división). Eso, y los royalties por videojuegos.

A efectos prácticos de ver el desempeño a largo plazo las hemos fusionado, pero desde 2020 debemos contar, viendo las diferencias entre lo que reportó en 2020 la antigua división y la nueva, con unos 500 o 600 millones anuales en beneficios por la antigua división de Productos de consumo.

El asunto es que investigando un poco, y con los datos antiguos de la división en la mano, estos 500 o 600 millones parecen quedarse cortos, y la razón es que durante la pandemia Disney poseía unas 300 tiendas en centros comerciales y calles muy visitadas, más como publicidad pasiva que como verdaderas generadoras de beneficios. El caso es que en 2020 estuvieron cerradas por la pandemia, y lastraron los resultados de la división (en 2015 por ejemplo el negocio de royalties y tiendas generó 1.752 millones de EBIT, y eso sin contar los procedentes de videojuegos, que en aquella época no se licenciaban y reportaban aparte en otra división).

En 2021 cerraron buena parte de estas tiendas, con los correspondientes gastos de reestructuración, por lo que tiene sentido que en la actualidad este negocio aporte a la división eso, entre 1.000 y 2.000 millones en royalties.

Así estos dos negocios combinados, que son la joya de la corona de Disney, representaron en 2025 el 57 % de los beneficios operativos ajustados de la misma.

Y sobre los parques Disney, es interesante reseñar que si bien tienen la ventaja competitiva de ser únicos, son negocios muy intensivos en capital, como lo es el de los parques de atracciones y el hotelero (al final los parques Disney conjugan eso, el servicio de los parques más el servicio de sus hoteles, que por lo general no bajan del 80 % de ocupación – y se incluyen en el dato de ocupación tanto los hoteles con parques al lado, con los resorts vacacionales de lujo-).

Aquí tenéis el dato de la cifra de depreciación de los mismos, y el capex desembolsado anualmente por Disney, ciertamente si vemos también los beneficios de la división, no está nada mal.

- Cuenta de Pérdidas y ganancias e inversiones de Disney


+ Pérdidas y ganancias

Si observamos la cuenta de pérdida y ganancias de Disney, esta era hasta 2018 la de una empresa que había prosperado bastante (su EBIT ajustado por acción creció a casi un 9 % CAGR desde 1999), pero en este momento decide iniciar la transformación de su negocio para evitar ser disrupcionada a largo plazo, aunque ello le costase mucho dinero y a sus accionistas bastante paciencia (si bien el EBIT ajustado está en máximos históricos, no desde la perspectiva de esta misma métrica por acción, al no haber digerido la ampliación de capital por la compra de Century Fox).

Por lo demás dentro de sus gastos operativos me pareció interesante hacer un seguimiento a largo plazo del gasto en publicidad del Grupo, que como vemos se puedo ir reduciendo proporcionalmente con el paso de los años, pero de nuevo resurgió al tener que promocionar el grupo su división de streaming, con Disney + y Hulu (para luego de nuevo ir moderándose).

Ha tenido bastantes extraordinarios, positivos y negativos, desde reestructuraciones y deterioros de intangibles (los presenta conjuntamente, la mayoría son deterioros), ganancias o pérdidas en ventas de activos, o algún que otro acuerdo o litigio.

. Inversiones

En cuanto a las inversiones orgánicas o en su propio negocio de Disney, ya vimos este cuadro pero centrado solo en el negocio de parques y resorts, que es con diferencia el más intensivo en capital del Grupo.

Del resto del negocio, hay que decir que es un negocio mayoritariamente de activos intangibles, y que tienen por lo tanto mucho gasto de amortización. Si excluimos el negocio de parques y resorts, vemos que estos últimos años han sido de capex de inversión sobre el papel muy negativo, pero no es así porque el grupo esté dejando morir sus activos, sino porque el capex en este caso solo recoge el gasto de inversión en activos fijos, y no el de inversión en intangibles.

- Riesgos de Disney


+ Riesgo de competencia

Disney en muchos negocios tiene la ventaja de poseer activos únicos, y esto reduce mucho el riesgo de competencia directa en sus parques temáticos, en su negocio de royalties, y en el negocio de Disney +. Al final la ilusión que tienen los niños por ir a Disneyland París no es a menudo la misma que por ir a Port Aventura; si quieren ver una película no existe nada como los personajes de Disney y Pixar, y los videojuegos de Star Wars siempre van a tener su demanda, porque son de Star Wars.

Por supuesto, esto no significa que el consumidor no tenga otras opciones, pero sí que Disney va a tender a tener puntos extra a la hora de competir.

En Estados Unidos hay por ejemplo costumbre de pagar por el paquete de televisión por cable, en ocasiones cerca de 100 dólares al mes, y parte de esto iba -sigue yendo- con muy buenos márgenes a Disney. Si a esos consumidores no les convences por ejemplo con un mix de Hulu más Disney +, y se te van a Netflix o a HBO, pues son competencia (en la práctica lo bueno Disney + es que se está comportando como complementario, y en muchos hogares hay una plataforma más dirigida a público adulto, como Netflix, HBO o Hulu, más otra como Disney que te ofrece entretenimiento más enfocado en niños, adolescentes y jóvenes).

En el caso de su división de televisión por cable de deportes, ESPN, sí que hay mucha competencia, ya que al final se trata de quien puja más por los contratos de emisión de los deportes en abierto, y aquí a las grandes cadenas de televisión se le han unido como competencia las plataformas en streaming, con Netflix o Amazon pujando fuerte también (a pesar de ello, hay es difícil pujar fuerte si no tienes muchos beneficios, para tener los beneficios hay que tener audiencia, y la audiencia proviene de los deportes que vienes emitiendo en el pasado, por lo que salvo gigantes no es fácil tener el músculo para pujar).

+ Riesgo de disrupción o canibalización

Como hemos comentado Disney ha hecho todo lo que ha podido para evitar el riesgo de disrupción tanto en canales de televisión como en producción de contenidos para cines, que ha sido ser un disruptor más con Hulu y Disney +, pero eso no evita el hecho de que, al menos a corto o medio plazo, incluso logrando que esos usuarios que pierdes en tu negocio de toda la vida lo ganes en el streaming, este usuario no sea ni de lejos tan rentable (o peor, que no seas capaz de atraerlo y lo pierdas completamente por irse a la competencia).

+ Riesgo financiero

Disney vivió momentos muy delicados tras la adquisición de Century Fox y la llegada de la pandemia, que cerró a cal y canto cines y parques temáticos. A pesar de ello como vemos se ha ido desapalancando, y en la actualidad se encuentra en un punto bastante más desahogado.

+ Riesgo divisa

Disney genera la mayor parte de sus beneficios operativos en Norteamérica (Estados Unidos y Canadá). En este sentido hasta 2019 reportaba separando Norteamérica de Latinoamérica, pero desde entonces van de la mano (tiene sentido pensar que los pesos se han mantenido similares).

También en 2025 dejó de reportar los beneficios de cada región, da solo los ingresos.

En cualquier caso se aprecia que el grueso está en divisa fuerte, Latinoamérica y otros pesaba muy poco y nada parece indicar que hay cambiado demasiado.

+ Riesgo de fatiga de las franquicias de Disney

Como hemos comentado, Disney tiene franquicias únicas, como Star Wars o los superhéroes de Marvel, pero todo tiene un límite, y si se abusa a la hora de producir contenido y este no está a la altura los fans se van quemando, y corres el riesgo de perderlos, siquiera por un tiempo.

En este sentido el actual CEO de Disney ha entendido que hay que fijar límites, y eso ha hecho, limitando la cantidad de películas o series a publicar de cada franquicia cada año.

- Alineación de intereses

Disney no posee grandes accionistas de referencia, por lo que deberemos fijarnos en cómo están estructurados los bonus de sus ejecutivos.

En este sentido tienen el bonus anual, que se fija en un 70 % en parámetros cuantitativos del negocio, y en un 30 % en parámetros cualitativos (satisfacción del cliente, consecución de objetivos del negocio, ESG, etc.). Para los cuantitativos se miran los beneficios de las divisiones, el FCF del grupo o los ingresos.

En cuanto a los bonus a tres años, que se pagan en acciones, el 50 % desgraciadamente depende solo de que el ejecutivo no se vaya (aunque con estrellas como Bob Iger será seguramente inevitable) y el restante 50 % del crecimiento del beneficio por acción, y el retorno total del accionista.

Podrían ser mejores, ciertamente, aunque también los he visto peores.

- Historia de Disney

En el año 2000 Disney trató de competir con Yahoo y AOL creando Go.com, invirtiendo cientos de millones de dólares, pero no cuajó y pronto tuvieron que dar de baja el proyecto, asumiendo en el año 2001 más de 1.000 millones de deterioro de activos.

En el año 2000 la división de Media Networks de Disney tuvo un año fenomenal con ¿Quién quiere ser millonario?, que exprimieron emitiéndolo en prime time incluso cuatro veces a la semana, lo cual a corto plazo fue una vaca lechera, pero a medio plazo cuando el espectador se saturó, dejó al grupo sin nuevas creaciones para suplirlo.

En 2001 Disney pagó 5.300 millones de dólares por los canales de televisión por cable de Fox Family, que eran buen negocio y llegaban a 81 millones de hogares, pero pagaron 34 veces EBITDA por él, lo que no ayudó a que la operación crease mucho valor.

En 2002, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Disney se vio afectada en su negocio publicitario de sus cadenas de televisión, en la afluencia del público al cine a ver sus películas, y en el número de visitantes de los parques temáticos y hoteles Disney.

En 2003 Disney lo bordó con Piratas del Caribe, que desarrolló ella, y Buscando a Nemo, que corrió a cargo de Pixar pero distribuyó esta, lo que por un lado trajo réditos a corto plazo pero puso de manifiesto la dependencia de Pixar.

En 2004 Comcast trató de comprar Disney con una OPA hostil por 54.000 millones de dólares, aunque no cuajó.

En 2004 la cadena ABC, que había comprado Disney en la década anterior, tuvo por fin una época de resurgimiento financiero con el éxito de Perdidos y Mujeres desesperadas.

En 2005 dimitió Michael Eisner, CEO por aquel entonces de Disney, y le sustituyó Bob Iger, que se convertiría en imprescindible a los mandos del Grupo, priorizando a los creativos frente a los financieros en la toma de decisiones en la empresa.

En 2005 Disney estrenó su parque de atracciones en Hong Kong, segundo parque en Asia tras el de Tokio.

En 2006 Disney adquirió Pixar por 7.400 millones de dólares en acciones, la mayoría de las cuales fueron a Steve Jobs (7 %) reconociendo tácitamente que los estudios de Disney no habían sabido transitar de manera tan excelsa como Pixar de la animación 2D al 3D. Pagó múltiplo alto, pero a largo plazo más que compensó.

En 2006 fue un éxito rotundo tanto High School Musical como Hannah Montana, que no solo tuvieron muchísimo éxito para la poca inversión que requirieron, sino que a posteriori dieron réditos por venta de discos, conciertos y merchandising.

En 2006 Disney vendió ABC Radio, su negocio de radio, por 2.700 millones de dólares.

En 2007 Iger impulsó que cada nueva atracción en los parques Disney estuviese ligada a una franquicia de éxito del grupo, y que se acabasen con el tiempo las atracciones genéricas.

En 2008 con la crisis inmobiliaria en Estados Unidos el consumo se secó, y esto afectó a los parques Disney, que no se recuperarían en cuanto a beneficios hasta el año 2012, y también al negocio de la publicidad, que afectó a la cadena en abierto de Disney ABC.

En 2008 Disney decidió no delegar en terceros el desarrollo de sus personajes de éxito en videojuegos, sino que adquirió estudios para tratar de desarrollarlos ella, sin dar beneficios hasta 2014.

En 2009 Disney adquiere Marvel por 4.000 millones de dólares, un negocio que había delegado la distribución a corto y medio plazo de sus películas, pero que a largo permitiría a Disney recuperarla y rentabilizar sus personajes en todas sus divisiones.

En 2009 Disney se incorpora como socia e inversora en la plataforma de streaming Hulu, aportando los contenidos de su cadena ABC.

En 2010 Universal Studios inauguró en Orlando un parque temático de Harry Potter, que arañó bastante cuota al parque de Disney de la región.

En 2010 Disney adquirió por 563 millones de dólares la desarrolladora de juegos sociales, tipo a los que se jugaban en Facebook, Playdom, un precio desorbitado para lo que aportó.

En 2010 Disney vendió Miramax por 660 millones de dólares, un estudio de cine más centrado en películas independientes para adultos y de bajo presupuesto, que ya no le cuadraba con su actual estrategia.

En 2010 Disney llegó a un acuerdo con Netflix para, a cambio de ingresos por la licencia, esta pudiese emitir en su plataforma películas y series antiguas del catálogo de Disney.

En 2011 Disney comenzó a construir su parque en Shanghái tras llegar a un acuerdo con el gobierno chino, quedándose estos una posición de control y Disney un 43 %.

En 2011 Disney abrió un gran complejo hotelero de lujo en Hawái, de nombre Aulani.

En 2012 Disney adquirió Lucasfilm por 4.050 millones de dólares, pagados la mitad en efectivo y la mitad en acciones de Disney, accediendo al control total de Star Wars.

En 2012 Disney estrenó Los vengadores, primera película de Marven desarrollada en la era Disney, recaudando 1.500 millones de dólares.

En 2013 firmó con Netflix un acuerdo para que estos publicasen en exclusividad sus nuevas películas tanto de Disney como de Marvel, Pixar o Star Wars a partir de 2016, aportando varios cientos de millones de cada año.

En 2013 Disney firmó con Electronic Arts que estos desarrollaran los juegos de Star Wars a cambio de royalties.

En 2014 Disney cosechó los frutos del éxito de la película Frozen, estrenada en 2013, con un alza muy importante de las ventas de tipo de productos relacionados con la misma.

En 2014 Disney adquirió Maker Studios, representante de una multitud de canales en Youtube, 55.000, por 500 millones de dólares (acabó por ser un auténtico fiasco, sobre todo porque antes era necesario un intermediario para gestionar la publicidad, no así desde 2017).

En 2015 ESPN sufrió su primera pérdida de suscriptores por cable, aunque ligera, y empezó a plantearse si podría o no compensarlo a base de subir tarifas como en el pasado.

En 2015 retornaron los episodios de Star Wars a los cines, con el Episodio VII, que fue un éxito total de taquilla y venta posterior de merchandising.

En 2016 tras cinco años y 5.500 millones de dólares de inversión el parque de Disney en Shanghái abrió sus puertas, logrando ser rentable en apenas un año.

En 2016 Disney adquirió por 1.000 millones de dólares el 33 % de BAMTech, que se consideraba la mejor proveedora de tecnología para streaming, al considerar que cara al futuro tenía poco sentido para Disney + tenía poco sentido tratar de desarrollarla de cero.

En 2017 Disney anunció que no renovaría su contrato de exclusividad con Netflix, para la distribución de su contenido, y por 1.580 millones de dólares extra aumentó su participación en BAMTech al 75 %.

En 2018 Disney lanzó ESPN+, que servía de complemento al canal por cable, que daba muchos beneficios, con deportes minoritarios, ligas universitarias deportivas y en definitiva eso, un complemento con contenido secundario.

En 2019 Disney compró por 71.300 millones de dólares Fox, que poseía franquicias como Avatar, X-Men, Los Simpson, una participación de control en Hulu y el canal National Geographic, cara a integrarlos en Disney +.

En 2019 Disney batió todos los récords de taquilla, con siete películas que superaron los 1.000 millones de recaudación.

En 2019 Disney lanzó Disney +, con una fuerte inversión publicitaria y los precios bajos y la serie The Mandalorian como reclamos.

En 2020 con la llegada de la pandemia por el Covid-19 cerraron sus puertas los cines, los parques temáticos y los cruceros Disney, lo que dejó al grupo sin bastantes fuentes de beneficios y con el lastre de toda la deuda que había que pagar, intereses incluidos.

En 2021 Disney decidió estrenar parte de sus mejores lanzamientos de Marvel tanto en el cine como en sus plataformas de streaming, cobrando 30 $, y evitando para los que se apuntaban tener que repartir ingresos con los cines (posteriormente abandonó este modelo).

En 2022 el Consejo de Administración de Disney cesó a Bob Chapek, y trajo de vuelta a Bob Iger.

En 2023 Disney acometió una limpieza en sus plataformas de streaming de películas o series que casi no veía nadie, ya que debían pagar a los actores una cantidad residual todos los años con independencia de que viesen el contenido muchas o pocas personas, y necesitaban alcanzar los beneficios.

En 2024 Disney + siguió a Netflix con la política de cobrar un extra a quien compartir la cuenta fuera de la misma IP, ayudando esto que la división fuese a beneficios, ya que muchos no dejaban la plataforma sino que se mudaban a la opción con publicidad, que se demostró muy rentable.

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- Otros negocios de Estados Unidos analizados en el blog:

+ Adobe

+ Alphabet

+ Altria

+ Blackstone

+ Carnival Corporation

+ Chipotle

+ Costco

+ Domino's Pizza

+ Estée Lauder

+ EZCORP

+ Hasbro

+ Monster Beverage

+ Molson Coors

+ Rick Hospitality

+ S&P Global

+ Sirius XM

+ Paypal

+ Philip Morris

+ Pool Corporation

+ The New York Times

+ T. Rowe Price

+ Reynolds Tobacco

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Javier García de Tiedra González es Abogado de formación y actualmente analista e inversor en empresas cotizadas a tiempo completo. Es además accionista minoritario en Bund Company, compañía que cofundó su hermano Álvaro y que es líder en sastrería a medida en España, en la que trabajó varios años en sus inicios. 

Ha cursado un Máster en Valoración de Empresas y publicado dos libros en materia de finanzas: Introducción a la Inversión e Invertir en Bolsa Española, ambos a la venta en Amazon.

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